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martes, 7 de octubre de 2014

Tarta de chocolate blanco y frambuesas

Hola Holita lectorcitos!

Sí, otra tarta! Pero os prometo que es la última hasta navidad ;)

De hecho prometo solemnemente volver a las raíces del blog y escribir recetas para cocineros estudiantes en la próxima receta. ¡Palabra de boyscout!

Mi querida madre cumple años en el mes de Agosto, fondant y 40 grados a la sombra...no combinan muy bien que digamos, yo acabo enfadada y el fondant derretido. No, este año no nos iba a pasar (a Matilde pinche oficial en estos eventos y a mí)


Es gracioso, porque fue una tarta improvisada en menos de 24 horas. Yo lo tenia todo preparado para una tarta de mousess, desde el mes de julio, muy mona y muy rica, pero el aro ajustable con el que tenia que hacerla no llegó y en el pueblo no encontré nada que se asemejara a lo que necesitaba, de hecho en la tienda de repostería creativa pregunte si tenían aros ajustables y la amable señora me contestó ¿eso qué es? muerta me quedé. ¡¡Málaga te hecho de menos!!

Necesitaremos:

- Para el bizcocho
Hice un bizcocho de yogurt (que era lo que tenía, porque mi tarta original no llevaba bizcocho)
- 1 yogurt natural
- 3 huevos
- 1 vaso de yogurt de aceite
- 2 vasos de yogurt de azúcar
- 3 vasos de yogurt de harina
- un sobre de levadura

- Para el relleno
- 100 gr de frambuesas naturales
- Sirope de frambuesa
- Ganache de chocolate blanco que haremos con 300 gramos de chocolate blanco y 150 ml de nata para montar.

- Para decorar
- Globos de agua (será divertido, confiad)
- Papel de horno
- Chocolate negro
- Chocolate con leche
- Ganache de chocolate blanco


Decorar con chocolate es maravilloso, pero complicadísimo también.
De hecho, para que quede bien y no se nos derritan las decoraciones hay que atemperarlo, pero yo no tenía ni la técnica ni el tiempo, así que me bastó con derretir tabletas de chocolate. 
¡Vamos a ello!:

Derretimos el chocolate negro (con media tableta debe haber suficiente) al baño maría o en el microondas con mucho cuidado de que no se queme, en modo descongelar que siempre es más seguro. 
Rellenamos una manga pastelera con él y hacemos un agujero pequeño, o una boquilla muy pequeña. Yo corté la esquina y dejé un agujero pequeño, para que el hilo de chocolate fuese fino. 
Inflamos un globo (lo lavamos con agua y jabón y secamos muy, muy bien), lo colocamos boca abajo en un vaso (la parte del nudo nos queda dentro del vaso). Y vamos haciendo lineas entrecruzadas que formaran una red para hacer una canasta. Lo ideal es hacer varios por si al desmoldar luego se rompe. Lo metemos en la nevera para que se ponga duro.



Ponemos el horno a precalentar a 180 grados.

En un bol, batimos los huevos, añadimos el yogurt y mezclamos bien. Incorporamos el azucar,  el aceite y la harina tamizada (¡¡¡ya tengo un tamiz de "chefa"!!! que ilusión! pero ya sabéis, un colador nos vale) con la levadura, todo mezclando muy bien para que nos quede una masa homogénea. Al horno, unos 20-30 minutos, en cualquier caso hasta que al pincharlo el palo salga limpio o casi limpio.

La ganache la hacemos como en la tarta anterior 

Cuando estén fríos el bizcocho y la ganache, montamos la tarta!

Es rojo el bizcocho porque puse colorante ;)
Partimos el bizcocho de forma que nos queden tres láminas. Yo no tengo segueta para bizcochos, uso un cuchillo largo, evitando los de sierra, porque me dejan muchos pizcos (en honor a las cobloggers que algún día nos honraran con su presencia) vaya, que me dejan migas, pero como todo, es cuestión de gustos. 
En la primera capa de relleno puse: primero sirope de frambuesas, una capa gordita que acaba por empapar el bizcocho y le da una jugosidad buenisima. Una capa de ganache de chocolate blanco (yo uso la manga para rellenar, pero es cuestión de gusto también, untarla con un cuchillo es otra opción). La tapa de bizcocho.
La siguiente capa igual solo que encima de la ganache ponemos frambuesas naturales ¿cuantas? todas las que quieras, cuantas más mejor!!
Tapa de bizcocho que recubrimos de chocolate blanco, solo la parte de arriba. Para los laterales de la tarta hacemos un poco de ganache de chocolate con leche y untamos los laterales.

Y ahora viene la parte chuli y complicada, es muy fácil cagarla aquí. Yo estuve a punto.

Cortamos el papel de horno tan largo como la circunferencia de nuestra tarta y un par de centímetros más alto que el grosor de tarta (la altura de la tarta). Si como en mi caso, el papel de horno que tenéis viene cortado en pliegos, vais a tener que hacer un apaño y pegar dos trozos de papel para que os de para el contorno. Usad celo, que pegue bien y aseguraos de que no hay corrientes de aire. Lo del aire es importante, a mi se me "voló" porque la corriente de aire despegó los dos trozos cuando me disponía a colocarlo en la tarta.
Derretimos chocolate negro y lo ponemos en la manga pastelera. Con nuestro papel bien extendido empezamos a hacer una decoración, la que os guste, para que quede una cenefa, que ocupe tado el papel (que para eso lo hemos medido). Antes de que se endurezca, pero sin que esté caliente, lo colocamos con cuidado alrededor de la tarta y metemos en la nevera para que enfríe.

Una vez que ha pasado un rato, el suficiente para que el chocolate esté bien duro, tiramos del papel desde un extremo despacito, y va saliendo sin problema. Para los globos que tenemos reservados en la nevera, usamos un alfiler y los pinchamos, obteniendo así nuestras cestas. 
Decoramos con las frambuesas que nos deben quedar si habéis sido capaces de no comerlas en el proceso.
Yo puse un puñado dentro de la cesta y tres en un lado.

¡Esto es todo amigos!

Ps: No encuentro mi cámara, tendréis que conformaros con las fotos que hizo Agu con el móvil.




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miércoles, 4 de junio de 2014

Cakepops

Lo prometido es deuda, aquí estoy con una deliciosa y dulce receta de cakepops.

Por mi santo pedí una "cakepopera" que es básicamente una sanwichera pero con agujeros redondos para hacer bolitas. Me la regaló Agu después de mucho insistir, porque según él, eso no es un regalo personal, es algo para la casa y eso, no se regala, se compra porque sí y punto. Que alguien le explique, por favor, que esto de la repostería creativa, para mí, es un hobby y no es comparable con regalar una freidora. ¡¡Gracias!!!


Os pongo unas fotos del invento, uno de los mejores sin duda, salen bolas perfectas en 5 minutos, y con esta receta...¡están de rechupete!


Ya sabéis que yo soy muy de método experimental, asi que, probé varias recetas para asegurarme de que el día de la comunión iban a estar tan ricos que serían un triunfo asegurado (¡y lo fueron!). La mejor receta es de Alma, blogera/repostera de referencia por excelencia, al menos para mí.

Necesitaremos:
- 100 ml de aceite de oliva (probé con mantequilla, y son demasiado grasientos)
- 2 huevos
- 200 gr de azúcar.
- 200 gr de harina.
- Cucharadita y media de levadura
- 100 ml de leche
- Una cucharadita de zumo de  limón
- Extracto al gusto ( yo use para la mitad vainilla y para la otra mitad limón)
- Candy melts o en su defecto chocolate.
- Palitos de chupachups 

El primer cakepop de prueba
En un vaso ponemos la leche y el limón, dejamos reposar 5-10 minutos.

Mientras, en un bol ponemos los huevo con el aceite y el azúcar. Mezclamos bien y vamos agregando la mitad de la harina tamizada con la levadura. Añadimos la leche con el limón, que ya habrá reposado. terminamos de poner la harina y mezclamos muy bien hasta tener una masa homogénea. Dividí la masa en dos y a una le añadí extracto de vainilla y a la otra limón.

Ponemos a calentar la cakepopera (hay moldes para horno, no es imprescindible tener una cakepopera) y vamos rellenando los huecos, unos dos tercios en teoría, pero yo los rellené hasta el filo y me salieron estupendamente. Hay que darse prisa en rellenar porque empiezan a subir enseguida. 

Cuando nuestras bolas de bizcocho esten frias, en un bol, derretimos un poco de candy melts (yo use rosa para los de vainilla y azul para los de limón) con cuidado de no quemarlo,  porque entonces habrá que tirarlo. Bañamos la punta del palo en el chocolate y lo pinchamos en la bola, sin pasarnos de la mitad. Este paso es importante, porque si no ponemos chocolate en el palo es muy probable que nuestro bizcocho se deslice por el palo y acabe hecho un desastre. Las metemos en la nevera o el congelador para que el chocolate se endurezca y haga de pegamento.

Buscamos un trozo de poliespan para colocar nuestros cakepops mientras se secan (yo no tenía, use unas esponjillas de las que se  meten en los jarrones para sujetar las flores, envueltas en una bolsa) o en su defecto ponemos a los compañeros de piso a sujetar palitos.

Derretimos el resto de candy metls, a mi me quedaron espesos, ¿como lo arreglo? calentar mas es un ERROR lo único que conseguimos es espesar mas el chocolate por el sobrecalentamiento o incluso quemarlo. Ambas opciones acaban con nuestro candy melt en la basura y nuestros cakepops desnudos. Le añadimos una cucharadita de aceite de girasol (el de oliva le dará mucho sabor y la mantequilla no es tan eficaz, aunque también nos vale) si sigue espeso, añadimos un pelín más, poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. 

Si no tenemos candy melts, derretimos una (o unas pocas más bien) tableta de chocolate exactamente igual. 

Antes de que se seque el baño, ponemos la decoración que más nos guste. Yo unos nonpareils que eligió Mati, a conjunto con los colores de la mesa dulce. 


Secandose














En la mesa dulce, los clavé en poliespan forrado con papel de regalo


Yo, poniéndome morada ;)
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martes, 18 de febrero de 2014

Cupcake Red Velvet

Red Velvet por San Valentín, qué tópico, lo sé, pero me apetecía y ademas tenía que estrenar YA mi regalo de reyes:



Tenía tantas ganas de hacer cupcakes que compré todos los ingredientes, llegué a casa y me di cuenta con horror de que no tenía ni uno solo de mis  utensilios de cocina en ese piso, consecuencias de vivir entre tres casas, nunca tengo mis cosas cuando las necesito...
A pesar de todo, yo soy de las que piensa que la tecnología está sobrevalorada y lo único que nos lleva a usarla es la pereza absoluta. Así pues, vais a ver una receta de estudiantes total, ¡sin batidora siquiera!

Necesitaremos:

  • Para el bizcocho
- 60ml de aceite de oliva
- 160gr de azúcar blanca
- 1 huevo mediano
- una cucharada sopera rasa de cacao en polvo sin azúcar
- 125ml de leche
- 150gr de harina (a mi me salió muy líquida así que aumenté un poco la cantidad 175/200 gr de harina)
- Una cucharada y media de extracto de vainilla ( yo tenia aroma de vainilla, y esa cantidad me pareció una barbaridad, así que puse una ampolla y aun así creo que era mucho)
- media cucharadita de bicarbonato sódico.
- una cucharadita de zumo de limón
- una cucharadita de vinagre blanco.
- colorante en pasta/gel (no uséis el líquido, no quedaran rojos y además os agua la receta)
  • Para la crema
- 120gr de mantequilla sin sal
- 300gr de azúcar
- 125gr de queso de untar cremoso
- una cucharada de leche (yo puse dos)

La receta

Lo primero es poner el horno a precalentar a 180 grados. 
La receta original de Red Velvet lleva buttermilk, pero aquí no es fácil de conseguir así que hacemos un truco del almendruco de esos que a mi me gustan: añadimos a la leche la cucharada de limón y dejamos reposar 5 o 10 minutos. Mientras, en un bol, mezclamos el aceite con el azúcar hasta que se integren. Agregamos el huevo y el extracto de vainilla; tamizamos la harina con el cacao y la añadimos a nuestra mezcla junto con la leche que ya habrá reposado. Por último, en un vaso mezclamos el vinagre con el bicarbonato y cuando burbujee la agregamos a nuestra masa y mezclamos muy bien. Una vez que tengamos una masa homogénea añadimos el colorante, una cucharada o cucharada y media según tiña nuestro colorante.

Echamos la mezcla en las capsulas de papel, llenando unos dos tercios, que previamente habremos puesto en el molde metálico para hornear (sí, compre uno, no quería cupcakes deformes y desparramados). Horneamos 20 minutos, en todo caso, como siempre, podemos comprobarlo pinchando con un palito, si sale limpio están hechos. Una vez sacados del horno los dejamos enfriar en el molde unos minutos y luego los pasamos a una rejilla para que terminen de enfriar.



Ahora vamos con la crema. Para la masa no nos hacia mucha falta un robot, varillas eléctricas o similar, manualmente se puede hacer sin demasiado esfuerzo, pero la crema...eso es otra cosa, aquí vais a hacer más bíceps que en el gimnasio.

Ponemos la mantequilla que debe estar a temperatura ambiente, pomada, junto con la mitad del azúcar y empezamos a mezclar (yo usé un tenedor) al principio parece que nunca se van a integrar, solo salen pelotitas que no se juntan por mucho que mezcles, pero en un momento determinado empieza a tomar forma, añadimos la leche y poco a poco el resto del azúcar. Después de mucho mezclar tendremos una mezcla homogénea a la que añadimos el queso que debe estar frío. Para esta parte use unas varilla manuales, pero con el tenedor se puede hacer también. Hay que integrarlo todo muy bien para que la crema no tenga grumos y adquiera la consistencia adecuada. Para mi gusto la crema era demasiado dulce, la próxima vez reduciré la cantidad de azúcar, por lo menos en 50 gramos.

Cuando los cupcakes estén bien fríos, les ponemos la crema con ayuda de una manga pastelera, que yo no tenía en ese piso, pero ¡que no panda el cúnico! digo ¡que no cunda el pánico! una bolsa de plástico de esas de congelar, con una esquina cortada nos hará el apaño.


¡et voila! 














  
24 horas duraron los pobres cupcakes...ni las migajas sobraron ¡oye!

Y este es el motivo por el que hice los cupcakes, quería prepararle un desayuno de San Valentín a mi novio (la calidad de la foto...es malísima, lo sé pero a las 6 y media de la mañana no encontraba la cámara)



¡A ejercitar las papilas gustativas!

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domingo, 18 de noviembre de 2012

Pechuga de pollo en salsa

Hoy traigo una receta carnívora-hipercalórica. Yo soy más de dulce, ya me conocéis, pero ésta comida me encanta, y eso que no es nada del otro mundo. Vamos al lío.

Necesitaremos (para 4 personas):
- 4 Pechugas de pollo (1 por comensal).
- Nata para cocinar (3 cartones de 200ml).
- Champiñones.
- 1 Cebolla grande.
- Aceite.
- Sal.
- Pimienta.

Proceso:

Picamos la cebolla en trozos pequeñitos y la ponemos a dorar con aceite a fuego lento. Cuando está casi dorada (sin llegar nunca a estar crujiente), añadimos los champiñones. En este caso usé una lata de champiñones laminados, porque era lo que tenía en casa, pero si usáis champiñones naturales os saldrá más sabrosa. Cuando los champiñones esten hechos, lo apartamos.

Cortamos las pechugas de pollo en trozos más o menos de bocado. Las ponemos en la sartén a fuego medio con un poco de aceite. Una vez hechas las apartamos.

Volvemos a nuestra cebolla con champiñones; añadimos la nata y ponemos fuego lento. Salpimentamos al gusto. Si ponéis poca sal os saldrá dulce, porque la nata es dulce. Añadir pimienta en abundancia, que le da un sabor estupendo. Llevamos a ebullición. Una vez hecho esto, la incorporamos a nuestras pechugas y a fuego muy lento mezclamos bien durante uno o dos minutos. 

Ya está nuestra sabrosa comida lista para servir. 
Si no os gusta que la salsa tenga tropezones, la podéis pasar por la batidora. A mí personalmente me gusta encontrarme trozos y además poder mojar, por eso igual me sale la carne un poco flotando.

Truco del almendruco:  si os parece que la salsa está muy líquida, podéis añadir un poco de maizena, poco menos de media cucharada rasa de café. Tendréis que diluirla en un poco de nata, luego añadirla a vuestra salsa y mezclar muy bien. Yo, de hecho, le puse una pizca, tan pizca que apenas espesó lo justo.










¿A qué esperáis insensatos? ¡A ejercitar las papilas gustativas! :)












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domingo, 7 de octubre de 2012

Jelly shots (chupitos de gelatina)

Hoy, con motivo del principio del curso, tenemos una receta de estudiantes de verdad: Chupitos de gelatina. No eres universitario si no los has probado, así que id apuntando.

Necesitaremos:
- Gelatina en polvo (neutra o de sabores)
- Alcohol (yo he usado vodka pero vale cualquiera)
- Agua fría
- Fruta tipo lima, naranja o limón (opcional)
- Licor sin alcohol, yo he usado lima.



He hecho dos tipos de chupitos:

VODKA LIMA

Ponemos 250ml de agua a hervir (truco: el mililitro de agua pesa un gramo, pesamos 250gr de agua, eso si sois tan maniáticos como yo para las medidas). 
Cuando hierva añadimos el sobre de gelatina neutra y movemos hasta disolverlo. Dejamos que se enfríe y añadimos 150ml de lima y 100ml de vodka. Deben de estar muy fríos porque el alcohol evapora a menos temperatura que el agua, por lo que si esta, está muy caliente o el vodka y la lima poco fríos, perdemos alcohol en el proceso. Movemos para mezclar todo bien y vertemos en vasos de chupitos o como en mi caso, en fruta hueca: partimos la naranja, lima o limón por la mitad, vaciamos la pulpa y la dejamos hueca para rellenarla con nuestro chupito.
Queda un chupito muy cítrico, quizá demasiado, por lo que podemos añadir 100mg de azúcar para endulzarlo un poco.

VODKA FRESA

Hervimos 500ml de agua (siempre según indique el paquete de gelatina) y añadimos un sobre de gelatina de fresa. Retiramos del fuego y movemos hasta que se disuelva. Dejamos que enfríe y añadimos 100ml de agua muy fria y 150ml de vodka (podemos poner el vodka en el congelador porque no se congelará, estará muy frío). Mezclamos bien y vertemos en los recipientes; yo he usado limas, porque al cortarlas parecen gajos de sandía, y es un efecto que me gusta; lo malo es que la lima le da un toque ácido, pero yo soy una chica muy cítrica.


Las cantidades de alcohol son totalmente modificables, en otras recetas que encontré por la red ponían más cantidad de vodka. He de decir que estaban cargaditos a pesar de que disminuí el vodka.







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jueves, 26 de julio de 2012

Galletas de mantequilla

Mi prima de siete años quería cocinar "algo", tenía que ser dulce y fácil, y como las palmeritas ya las habíamos hecho, decidí buscar una receta sencilla de galletas. Saben como las clásicas pastas de té que vienen en una lata de metal.

La receta la saqué de alcalordelosfogones, el blog de la mamá de un amigo de la infancia que está lleno de buenas y apetecibles recetas; también la saqué de ladespensadeacaramelada un blog muy cuco rebosante de recetas riquísimas. Es prácticamente la misma receta aunque yo he hecho mis mini cambios.

Necesitaremos:


- 250 gramos de mantequilla
- 250 gramos de azucar glas
-  2 huevos
- extracto de vainilla (al gusto, aunque yo puse una cucharadita)
- 500 gramos de harina

Sacamos la mantequilla de la nevera unas horas antes para que se aclimate y no esté dura como una piedra. Cuando esté a temperatura ambiente la mezclamos con el azúcar. Luego añadimos el huevo y la esencia de vainilla.
Una vez mezclado todo vamos incorporando la harina tamizada poco a poco.
Obtendremos una masa grasienta, untuosa pero no pegajosa, podremos amasarla sin problemas.

Una vez amasada, bien estiradita la pusimos en una bandeja con papel de horno, le dimos forma con los cortadores y la dejamos enfriar, para que la masa tomara cuerpo, un par de horas en la nevera.

Los recortes que sobran al cortar la masa con los cortadores, los amasamos todos juntos y volvemos a repetir el proceso. Yo lo hice tres veces, luego me canse e hice bolas aplastadas con la masa y les añadí pepitas de chocolate, estaban buenas.
Es importante que las galletas tengan todas mas o menos el mismo grosor para que se hagan por igual a la hora de hornearlas.

Precalentamos el horno a 200, y horneamos las galletas unos diez minutos, como siempre, dependerá de nuestro de horno. El truco es que los bordes estén dorados y el centro blanco para que no nos salgan muy hechas.

Yo fui con mi prima a "la casita dulce de las flores" y elegimos unos cortadores monísimos de luna y estrella.
También compramos fondant amarillo para decorarlas y aquí tengo que hacer un paréntesis: El fondant comprado no tiene un sabor bueno, de hecho me pareció incomible, no tiene el sabor dulce y apetecible del fondant hecho con nubes. Mi novio dice que somos unos exagerados, que es verdad que está menos bueno que el de nubes, pero él se lo comió; también es verdad que yo creo que si le ponemos un bol de piedras también se lo come.

Y bueno, sin mucho más que decir, aquí os dejo el resultado.








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martes, 8 de mayo de 2012

Arroz con carne.

Me niego a decir que la receta que hoy os traigo está buena, porque no, para mi no. No obstante hay muchas personas que le gusta, por lo tanto... hoy me ha tocado cocinarlo para mis compañeros de piso. Como a mi no me importa hacerlo..., lo que sí me importa es comerlo, pues nada se lo he preparado...


El resultado se lo tendréis que preguntar a ellos o fiaros de la foto.


Ingredientes:


- Arroz, 1 puñado grande por persona.
- Magro de cerdo, alrededor de 1/2 kilo.
- 1 cebolla.
- 1 tomate.
- 1 pimiento verde.
- 1 hoja de laurel.
- 1 ajo.
- Aceite.
- Sal.


Forma de preparación:



Ponemos a calentar la sarten con el aceite, un chorrito lo justo para que cubra la base. Hacemos el sofrito, con la cebolla, el tomate, el pimiento, el ajo y el laurel. No hace falta picarlo mucho porque se pasará por la batidora. Truco: no batir el laurel, ya que no se bate bien y se quedan los trocitos verdes flotando en el caldo. Así que lo apartáis y después volvéis a echarlo o lo tiráis porque se supone que ya tiene el sabor cogido. Bueno una vez batido se vuelve a echar en la sarten.

La carne se le quita la parte con más grasa, se lava y se añade al sofrito, se marea durante un ratito y a continuación se le pone agua hasta que cubra todo. Se deja hervir durante una media hora, así la carne se pone tierna.

Entonces se le echa el arroz, fijaros que tenga bastante agua para que el arroz no se quede duro. Todo el proceso de elaboración lo tenéis que hacer a fuego medio ya que el sofrito se queda pochadito y no quemado,la carne se queda más tierna al hervir lentamente y el arroz igual.

Por cierto, hace tiempo que no hablamos de precios, el paquete de arroz no llegó a un euro, la carne entre dos y tres depende de la cantidad y bueno los ingredientes del sofrito todo el mundo los tiene en casa...


El arroz es uno de los alimentos básicos y ancestrales de la población mundial, y por este motivo no es de extrañar que exista en cada cultura una serie de leyendas y mitos en torno a este grano sagrado, aquí os dejo la leyenda que más me ha gustado. (Podéis leer el resto en la página de la marca de arroz más famosa).

Una leyenda India habla de que el Dios Siva creó una bella mujer de la que se enamoró. Ella le puso como condición para casarse recibir un alimento que jamás le llegara a aburrir. Siva no logró encontrarlo, y la doncella murió de tristeza. Cuarenta días después, de su tumba brotó una planta desconocida que Siva reconoció como el alimento que su amada deseaba. Él recogió sus granos y los distribuyó por todo su reino.


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miércoles, 2 de mayo de 2012

Coulant de chocolate

¿Qué es un coulant? ¡ay! inexpertos de la vida... es un postre. Un bizcochito de chocolate con el interior fundido. 

Sí, mis fuentes me dicen que la iglesia está considerando seriamente añadirlo a la lista de pecados capitales.

Antes de entrar en detalles quiero deciros un par de cosas: llevo como tres meses probando distintas recetas, formas de hacerlo, moldes, técnicas, ingredientes...en definitiva: ha sido un trabajo de investigación a fondo y estos son los resultados más satisfactorios para obtener un magnifico coulant.



Vamos al lío: 

Necesitaremos
- 4 huevos
- Azúcar 75 gr
- Mantequilla 75 gr
- Harina 75 gr
- Chocolate fondant 120 gr
- Cacao en polvo


Elaboración

Batimos los huevos con el azúcar hasta que nos quede bien mezclado. Mientras metemos en el microondas la mantequilla y el chocolate fondant para derretirlos. A veces el chocolate se quema al calentarlo en el microondas, por eso os traigo otro truco: ponerlo en modo descongelar; tarda un par de minutos más, pero no se quema. Os recomiendo que no escatiméis con el chocolate y no lo compréis marca blanca, porque es el ingrediente principal que hará que nuestro coulant está más o menos bueno, puesto que es el que va a dar el sabor.
Una vez derretidos, los añadimos a la mezcla anterior. Mezclamos todo muy bien  e incorporamos la harina tamizándola, como no tenemos tamizador, usamos un colador que es igual de efectivo. mezclamos hasta que nos quede una mezcla homogénea.

Hay que verter la masa en moldes individuales. Mi trabajo exhaustivo de investigación me ha llevado a la conclusión de que los mejores son los moldes desechables de aluminio que venden en mercadona. Los untamos con un poco de mantequilla, y espolvoreamos con cacao en polvo (podemos usar harina pero nuestros coulant quedaran blanquecinos) para que sea más fácil desmoldarlos.

IMPORTANTE: congelamos la masa un mínimo de dos horas. No hay máximo, pueden estar todo el tiempo que queramos en el congelador. En otra recetas veréis que basta con enfriarlos en la nevera o menos tiempo de congelación...mi experiencia es que salen mejor si la masa está como mínimo dos horas en el congelador.



Los coulant se sirven calientes. Los sacamos del congelador y los tenemos a temperatura ambiente 10 minutos, mientras, ponemos el horno a precalentar a temperatura máxima. Pasados los 10 minutos, los metemos en el horno 12 minutos. Es importante también que probéis vuestro horno, con un solo coulant, hasta que encontréis el tiempo justo de cocción.   A mi la primera vez se me rompió al desmoldarlo porque estaba poco hecho; la segunda salió demasiado hecho; la tercera salió estupendo. Tiene que estar hecho por fuera, de manera que se desmolda bien, pero al cortarlo el interior está fundido y sale el líquido.







Lo más importante es respetar los tiempos.

¿A que esperáis insensatos? ¡¡A ejercitar la papilas gustativas!! :)


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martes, 20 de marzo de 2012

Magdalenas de chocolate y naranja

¡Ya era hora!
Una receta llena de calorías, pero buena, no, ¡BUENÍSIMA! No voy a andarme por las ramas que sé que estáis deseando que os diga como hacerlas.



Necesitaremos
- 100 gramos de azúcar.
- 100 gramos de mantequilla.
- 150 gramos de harina.
- 100 gramos de cacao en polvo (sirve el de los desayunos).
- Medio sobre de levadura.
- 2 huevos.
- Una naranja.
- Onzas de chocolate o pepitas de chocolate (opcional).

Pasos
En un bol ponemos los huevos, la mantequilla y el azúcar y los batimos todo muy bien. Yo no derretí la mantequilla pero si os es más fácil para mezclarlo todo bien, podéis derretirla sin problema. 
Lavamos bien la naranja y añadimos ralladura a nuestra mezcla. La exprimimos y añadimos el zumo, junto con la levadura. 
Tamizamos la harina y como no tenemos tamizador usamos un colador. Ahora añadimos el cacao y la harina, poco a poco, batiendo y mezclando  muy bien.
La masa va quedar muy muy muy espesa, no os asustéis, yo lo hice, pero es que es así, espesa.
Las pepitas de chocolate o las onzas picadas las podemos añadir al final y removemos. Yo no les puse porque me dio la sensación de que iban a empalagar demasiado.

Dejamos reposar la masa unos 10 minutos y rellenamos los moldes. Si son de papel las magdalenas no va a "subir" van a "ensanchar", porque deforman el papel, lo ideal es poner los moldes de papel dentro de unas flaneras o usar moldes de silicona (que es lo que hice yo). Normalmente se rellena un tercio del molde pero en este caso la masa va a subir menos, por lo que podemos llenar el molde un poco más.

Metemos nuestras maravillosas magdalenas en el horno que previamente habremos precalentado a 180 grados. 
En teoría tenemos que tenerlas 20 minutos en el horno, pero como siempre, eso va a depender de nuestro horno. Yo las tuve demasiado tiempo y quedaron durísimas, como piedras vaya. Rocío me dio un pequeño truco: pincharlas de vez en cuando y cuando salga un poco manchado de masa apagamos el horno y dejamos que el calor residual termine de hacerlas. La segunda hornada salió en su punto con este pequeño truco.

Una vez sacadas del horno podemos decorarlas como más nos guste para hacerlas más apetecibles a la vista. Yo usé pepitas de chocolate, azúcar avainillada y confeti de colores. Ahí os dejo una muestra sin decorar y otra decoradas.

¡A ejercitar las papilas gustativas!

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